Creemos saber qué es lo que más nos conviene. Creemos saber cuál es la manera de conseguir fortuna y de que la vida nos sonría. Creemos saber que camino debemos tomar para ser felices. Creemos saber. Nada más lejos de la realidad. Puesto que no hay un más nos conviene general, si no uno individual. Uno que somos incapaces de ver puesto que la sociedad nos ahoga y reprime. No hay manera de conseguir fortuna y que la vida nos sonría, puesto que no hay acciones de la vida que repercutan sobre nosotros sino acciones propias que repercuten sobre la vida. Y tampoco hay un solo camino para la felicidad, sino varios. Todo dependiendo de lo que nosotros entendamos por felicidad.
A nuestro querido mundo se le va la olla. Aunque acostumbramos a decir que no hay situaciones complicadas, solo personas difíciles. Podríamos, entonces, imaginarnos una vida perfecta sin problemas ni ralladas (sobre todo, sin adolescencia). Fíjate en los animales, viven al cien por cien sin preguntarse un solo momento si lo están haciendo bien. Sin preocupaciones y sin remordimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario