Nunca es lo que pudo haber sido.


(Y entre tanto barro me encontré algo de calor sin tus abrazos; ¡ahora sé que nunca volveré!).
Te sorprende que te escriba, (tanto tiempo es normal). Pero es que me entró la melancolía y te tenía que hablar. ¿Recuerdas aquella noches sin dormir? Las risas antes todos juntos… ¡pero ya no queda casi nadie de los de antes! (Y los que hay, han cambiado).
Pero, bueno, ¿tú qué tal? Lo mismo hasta tienes críos… Yo la verdad, ¡cómo siempre! Sigo currando en lo mismo: la música no me cansa (pero me encuentro vacía). ¿Y no recuerdas aquellas tardes por la ciudad? Las risas antes todos juntos… Pero de verdad que ya no queda casi nadie de los de antes.
Bueno, pues ya me despido. Si te mola me contestas. (Espero que mis palabras, resuenen en tu conciencia). Pues nada, chico, lo dicho. Hasta pronto si nos vemos. Yo sigo con mis canciones y tú sigue con tus sueños. (Acuérdate de esas noches sin dormir y esas tardes por la ciudad).

(Veinte de abril)

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