This is home.

Te odio.
No es un sentimiento corriente. No es algo común que se vea todos los días. No es de ese tipo de odio que ahora se usa tanto. Es más profundo, más doloroso, más retorcido. Me consume por dentro, me marchita y me pudre. Me hace menos humana y a veces, me domina y hace que me mueva únicamente por su fuerza.
Te detesto. Me provocas náuseas. Parásito.
Desaparece. ¿No podrías hacerlo, eh? Por mí. Por ti. Desaparece y no vuelvas nunca. ¿Para qué? No te necesito. Me sentiré más ligera si te marchas. Ligera y libre. Vete. De verdad. También será mejor para ti. Una simbiosis perfecta, a distancia.
Déjame vivir. Déjame existir. (La única forma es que te vayas, porque, ¿sabes? Mi mente estúpida está en mi contra, y todavía hoy, después de todo lo pasado, trato de ser lo mejor para ti. Trato de que estés orgulloso de mí. Trato de ser aquello que siempre has querido. A estas alturas).

No hay comentarios:

Publicar un comentario