Vamos, princesa. Sigo teniendo tu zapatito de cristal. Y todavía guardo todas esas promesas, y todos esos cheques regalos de abrazos infinitos. ¿Y tú? ¿Guardas los míos? Esos que decían: vale descuento por un día Mic sin interrupción.
¿Sabes? Me alegra saber que ambas estamos luchando. Al principio, sentí que era yo la única peleando por el reino, ¡necesitaba la infantería! Y por lo que yo sé, tú creías lo mismo. Suerte que se arregló, pequeña, porque si no, no habríamos logrado desterrar a los invasores.
Pero han hecho daño. Se han cargado las torres del castillo y el puente levadizo, el que facilita el paso a todo el reino Mic. Así que vamos a tardar a reconstruirlo todo. Pero tenemos la paciencia y tenemos la tenacidad, así que, ¿por qué no intentarlo? (¿Sabes que este 2O12 es el año de la corona turquesa?).
Vamos a comernos el mundo (y al coco).

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