Descartes afirmaba, sobre la teoria de Da Vinci que decía que en nuestra forma original tuvimos cuatro brazos, cuatro piernas y dos caras, que Zeus se había visto amenazado por la raza humana y los había partido en dos, condenándonos a vagar por la vida buscando a nuestra otra mitad.
Nuestra otra mitad, tal vez no es del sexo opuesto. Tal vez aunque lo sea, no acabes con él. Es simplemente esa persona, que encaja con nosotros a la perfección, como dos piezas de puzzle. Hechas la una para la otra. Que se entienden sin hablar, con las miradas. Que perciben los pensamientos, que adivinan las ideas. Que saben que sueños desea cumplir el otro, lo que les duele, lo que los hace felices. Y que tienen la necesidad de cumplir esos sueños, de evitar su dolor, y de hacerlos felices.
Tal vez es esa persona a la que llamas mejor amigo. Tal vez todavía no la has encontrado, o tal vez creas que ya la tienes y te equivocas. Tal vez esté justo ahí, a tu lado, y tardes todavía treinta años en darte cuenta. Tal vez se la ha llevado una enfermedad y nunca estarás completo. Tal vez tú mismo te niegas a estar con la otra pieza, tal vez...
Nuestra otra mitad, tal vez no es del sexo opuesto. Tal vez aunque lo sea, no acabes con él. Es simplemente esa persona, que encaja con nosotros a la perfección, como dos piezas de puzzle. Hechas la una para la otra. Que se entienden sin hablar, con las miradas. Que perciben los pensamientos, que adivinan las ideas. Que saben que sueños desea cumplir el otro, lo que les duele, lo que los hace felices. Y que tienen la necesidad de cumplir esos sueños, de evitar su dolor, y de hacerlos felices.
Tal vez es esa persona a la que llamas mejor amigo. Tal vez todavía no la has encontrado, o tal vez creas que ya la tienes y te equivocas. Tal vez esté justo ahí, a tu lado, y tardes todavía treinta años en darte cuenta. Tal vez se la ha llevado una enfermedad y nunca estarás completo. Tal vez tú mismo te niegas a estar con la otra pieza, tal vez...
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